Miles de personas se concentraron este miércoles frente a sus puestos de trabajo durante dos horas en la primera de las protestas convocadas por el diputado Juan Guaidó, a quienes ellos reconocen en el cargo de presidente interino.
Caracas amaneció adormecida políticamente en el primer pulso que Guaidó sostiene con el gobernante Nicolás Maduro, sin embargo y de forma progresiva los ciudadanos salieron a las calles al mediodía y, superando miedo y timidez, llegaron a ser numerosos en varios puntos de la capital.
Según los cálculos de Guaidó, casi imposibles de comprobar, se produjeron 5.000 breves protestas en toda Venezuela "en rechazo a la crisis" que atraviesa el país y para reclamar el "cese de la usurpación", que la oposición considera hace Maduro de la Presidencia.
Muchas de esas personas, según pudo constatar Efe, entregaron a los policías que custodiaban los principales puntos un texto que rezaba "soldado venezolano, tienes el deber de defender al pueblo del usurpador Maduro" e intentaron sin éxito dialogar con ellos.
Uno de los puntos donde más gente se acumuló en Caracas fue el hospital infantil J.M de los Ríos, a cuya puerta se reunieron médicos, pacientes y ciudadanos.
"Nuestro presidente se llama Juan Guaidó y asumimos el reto con nuestro presidente encargado que es el que va a hacer la transición (a la democracia) y desconocemos al usurpador de (el palacio presidencial de) Miraflores que es Nicolás Maduro", comentó a Efe el médico Carlos Prosperi.
Para él, lo prioritario es "salir a buscar ayuda humanitaria" ante la mala situación que se vive en los hospitales de Venezuela.
Por eso, aseguró que llegarán a donde sea y que lo van a hacer: "Así sea con nuestra propia vida porque no tenemos miedo. Basta ya de que nuestros pacientes sigan muriendo por falta de medicamentos y alimentos".
A su lado, Inés Zarza, madre de una niña de 7 años ingresada con anemia, denuncia que "la situación esta malísima".
"Que el presidente (Maduro) se vaya, que acepte la ayuda humanitaria y que lleguen medicamentos porque muchos niños que han muerto por eso, porque necesita un (...) un tratamiento para 17 días y tienen tres. Eso le dura para 24 horas y luego ya dejan de (darles)", comenta.
Para ella, el deseo es que "haya elecciones reales y no ficticias" como consideran que fueron las de mayo pasado que ganó Maduro, a las que no se presentó el grueso de la oposición por considerarlas fraudulentas y estar inhabilitados sus principales partidos y dirigentes.
Muy cerca del hospital, cuyo acceso fue cortado por unidades antidisturbios de la Policía Nacional Bolivariana (PNB) pasaron los denominados "colectivos", como se conocen a las organización de civiles que actúan como brazo de defensa de la llamada "revolución bolivariana" chavista.
Sin embargo, los manifestantes no se amedrentaron.
Precisamente, Guaidó acudió a una de las concentraciones en el Hospital Clínico Universitario de la Universidad Central de Venezuela en Caracas (UCV) donde se unió a personal del centro y estudiantes que lo jalearon y le entregaron una bata blanca con mensajes de ánimo.
Caracas amaneció adormecida políticamente en el primer pulso que Guaidó sostiene con el gobernante Nicolás Maduro, sin embargo y de forma progresiva los ciudadanos salieron a las calles al mediodía y, superando miedo y timidez, llegaron a ser numerosos en varios puntos de la capital.
Según los cálculos de Guaidó, casi imposibles de comprobar, se produjeron 5.000 breves protestas en toda Venezuela "en rechazo a la crisis" que atraviesa el país y para reclamar el "cese de la usurpación", que la oposición considera hace Maduro de la Presidencia.
Muchas de esas personas, según pudo constatar Efe, entregaron a los policías que custodiaban los principales puntos un texto que rezaba "soldado venezolano, tienes el deber de defender al pueblo del usurpador Maduro" e intentaron sin éxito dialogar con ellos.
Uno de los puntos donde más gente se acumuló en Caracas fue el hospital infantil J.M de los Ríos, a cuya puerta se reunieron médicos, pacientes y ciudadanos.
"Nuestro presidente se llama Juan Guaidó y asumimos el reto con nuestro presidente encargado que es el que va a hacer la transición (a la democracia) y desconocemos al usurpador de (el palacio presidencial de) Miraflores que es Nicolás Maduro", comentó a Efe el médico Carlos Prosperi.
Para él, lo prioritario es "salir a buscar ayuda humanitaria" ante la mala situación que se vive en los hospitales de Venezuela.
Por eso, aseguró que llegarán a donde sea y que lo van a hacer: "Así sea con nuestra propia vida porque no tenemos miedo. Basta ya de que nuestros pacientes sigan muriendo por falta de medicamentos y alimentos".
A su lado, Inés Zarza, madre de una niña de 7 años ingresada con anemia, denuncia que "la situación esta malísima".
"Que el presidente (Maduro) se vaya, que acepte la ayuda humanitaria y que lleguen medicamentos porque muchos niños que han muerto por eso, porque necesita un (...) un tratamiento para 17 días y tienen tres. Eso le dura para 24 horas y luego ya dejan de (darles)", comenta.
Para ella, el deseo es que "haya elecciones reales y no ficticias" como consideran que fueron las de mayo pasado que ganó Maduro, a las que no se presentó el grueso de la oposición por considerarlas fraudulentas y estar inhabilitados sus principales partidos y dirigentes.
Muy cerca del hospital, cuyo acceso fue cortado por unidades antidisturbios de la Policía Nacional Bolivariana (PNB) pasaron los denominados "colectivos", como se conocen a las organización de civiles que actúan como brazo de defensa de la llamada "revolución bolivariana" chavista.
Sin embargo, los manifestantes no se amedrentaron.
Precisamente, Guaidó acudió a una de las concentraciones en el Hospital Clínico Universitario de la Universidad Central de Venezuela en Caracas (UCV) donde se unió a personal del centro y estudiantes que lo jalearon y le entregaron una bata blanca con mensajes de ánimo.

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